Querido amigo:
Por muy cerdos que sean algunos hombres, por muy zorras que sean algunas mujeres, por muy peloteros que seamos a veces o por muy bichos raros que podamos sentirnos, nada pinta esa fauna en el amor. Ojalá y pudiéramos tomarnos este asunto como ellos. Pues bien si es verdad que sería más aburrido, no nos preocuparía. Solo nos guiaría el instinto.
Aun así, y cambiando -discúlpame- un poco de tema, me gustaría hablarte de otro fenómeno que se da en la naturaleza: